Archivo de la categoría: Sacerdocio

Primer Jueves…. rezar por nuestros sacerdotes — Padre Claudio Bert

El triunfo de Jesús en el Sacerdocio “Sacerdote que me escuchas, ¿no sientes ensancharse tu corazón, tantas veces acongojado y oprimido, al ver al Jesús de tu Sagrario y de tu sacerdocio triunfante a pesar de todo y de todos y a las veces hasta a pesar de ti, y siempre triunfante cómo y cuándo […]

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Francisco: el clericalismo apaga el fuego profético de la Iglesia

Francisco: el clericalismo apaga el fuego profético de la Iglesia

Carta a la Pontificia Comisión para América Latina: se decía «es la hora de los laicos», pero parece que se paró el reloj. «No es el pastor el que debe decir al laico lo que tiene que hacer o decir»
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La devoción popular latinoamericana

26/04/2016
IACOPO SCARAMUZZI
CIUDAD DEL VATICANO

El clericalismo es «una delas deformaciones más fuertes» que debe afrontar la Iglesia en América Latina. Lo escribió Papa Francisco en una carta dirigida al cardenal Marc Ouellet, presidente de la Pontificia Comisión para América Latina y el Caribe, en la que subrayó que el clericalismo «poco a poco va apagando el fuego profético que la Iglesia toda está llamada a testimoniar en el corazón de sus pueblos». Según el Pontífice argentino «hemos generado una elite laical creyendo que son laicos comprometidos solo aquellos que trabajan en cosas “de los curas” y hemos olvidado, descuidado al creyente que muchas veces quema su esperanza en la lucha cotidiana por vivir la fe», cuando por el contrario «no es el pastor el que le dice al laico lo que tiene que hacer o decir, ellos lo saben tanto o mejor que nosotros. No es el pastor el que tiene que determinar lo que tienen que decir en los distintos ámbitos los fieles».

«Evocar al Santo Pueblo fiel de Dios, es evocar el horizonte al que estamos invitados a mirar y desde donde reflexionar», escribió el Papa en la carta enviada al cardenal Ouellet después de que el pasado 4 de marzo el mismo Pontífice hubiera recibido a los que participaron en la asamblea plenaria de este organismo, dedicada al tema del «indispensable empeño de los fieles laicos en la vida pública de los países latinoamericanos». Esto «nos ayuda a no caer en reflexiones que pueden, en sí mismas, ser muy buenas pero que terminan funcionalizando la vida de nuestra gente, o teorizando tanto que la especulación termina matando la acción. Mirar continuamente al Pueblo de Dios nos salva de ciertos nominalismos declaracionistas (slogans) que son bellas frases pero no logran sostener la vida de nuestras comunidades. Por ejemplo, recuerdo ahora la famosa expresión: “es la hora de los laicos” pero pareciera que el reloj se ha parado». Por lo demás, «a nadie han bautizado cura, ni obispo. Nos han bautizados laicos y es el signo indeleble que nunca nadie podrá eliminar».

Citando el documento «Lumen Gentium» del Concilio Vaticano II el Papa prosigue: «No podemos reflexionar el tema del laicado ignorando una de las deformaciones más fuertes que América Latina tiene que enfrentar – y a las que les pido una especial atención – el clericalismo. Esta actitud no sólo anula la personalidad de los cristianos, sino que tiene una tendencia a disminuir y desvalorizar la gracia bautismal que el Espíritu Santo puso en el corazón de nuestra gente. El clericalismo lleva a la funcionalización del laicado; tratándolo como “mandaderos”, coarta las distintas iniciativas, esfuerzos y hasta me animo a decir, osadías necesarios para poder llevar la Buena Nueva del Evangelio a todos los ámbitos del quehacer social y especialmente político. El clericalismo lejos de impulsar los distintos aportes, propuestas, poco a poco va apagando el fuego profético que la Iglesia toda está llamada a testimoniar en el corazón de sus pueblos».

El Papa pone como ejemplo positivo de «uno de los pocos espacios donde el pueblo de Dios fue soberano de la influencia del clericalismo» en América Latina: la «pastoral popular», además, como indicó Pablo VI en la «Evangelio nuntiandi», de la religiosidad popular: «confiemos en nuestro Pueblo, en su memoria y en su “olfato”, confiemos que el Espíritu Santo actúa en y con ellos, y que este Espíritu no es solo “propiedad” de la jerarquía eclesial». Como consecuencia, en relación con los laicos que trabajan en la vida pública, sobre todo en un contexto de «cultura del descarte» presente en tantas ciudades, los pastores deben «poder alentar, acompañar y estimular todo los intentos, esfuerzos que ya hoy se hacen por mantener viva la esperanza y la fe en un mundo lleno de contradicciones especialmente para los más pobres, especialmente con los más pobres. Significa como pastores comprometernos en medio de nuestro pueblo y, con nuestro pueblo sostener la fe y su esperanza. Abriendo puertas, trabajando con ellos, soñando con ellos, reflexionando y especialmente rezando con ellos. Necesitamos reconocer la ciudad –y por lo tanto todos los espacios donde se desarrolla la vida de nuestra gente– desde una mirada contemplativa, una mirada de fe que descubra al Dios que habita en sus hogares, en sus calles, en sus plazas… Él vive entre los ciudadanos promoviendo la caridad, la fraternidad, el deseo del bien, de verdad, de justicia. Esa presencia no debe ser fabricada sino descubierta, develada. Dios no se oculta a aquellos que lo buscan con un corazón sincero». Muchas veces, prosigue Francisco, « Sin darnos cuenta, hemos generado una elite laical creyendo que son laicos comprometidos solo aquellos que trabajan en cosas “de los curas” y hemos olvidado, descuidado al creyente que muchas veces quema su esperanza en la lucha cotidiana por vivir la fe. Estas son las situaciones que el clericalismo no puede ver, ya que está muy preocupado por dominar espacios más que por generar procesos. Por eso, debemos reconocer que el laico por su propia realidad, por su propia identidad, por estar inmerso en el corazón de la vida social, pública y política, por estar en medio de nuevas formas culturales que se gestan continuamente tiene exigencias de nuevas formas de organización y de celebración de la fe. ¡Los ritmos actuales son tan distintos (no digo mejor o peor) a los que se vivían 30 años atrás! Esto requiere imaginar espacios de oración y de comunión con características novedosas, más atractivas y significativas –especialmente–para los habitantes urbanos. Es obvio, y hasta imposible, pensar que nosotros como pastores tendríamos que tener el monopolio de las soluciones para los múltiples desafíos que la vida contemporánea nos presenta. Al contrario, tenemos que estar al lado de nuestra gente, acompañándolos en sus búsquedas y estimulando esta imaginación capaz de responder a la problemática actual. Y esto discerniendo con nuestra gente y nunca por nuestra gente o sin nuestra gente. Como diría San Ignacio, “según los lugares, tiempos y personas”. Es decir, no uniformizando. No se pueden dar directivas generales para una organización del pueblo de Dios al interno de su vida pública. La inculturación es un proceso que los pastores estamos llamados a estimular alentado a la gente a vivir su fe en donde está y con quién está. La inculturación es aprender a descubrir cómo una determinada porción del pueblo de hoy, en el aquí y ahora de la historia, vive, celebra y anuncia su fe».

Para Francisco, no es correcto «pensar que nosotros como pastores tendríamos que tener el monopolio de las soluciones para los múltiples desafíos que la vida contemporánea nos presenta. Al contrario, tenemos que estar al lado de nuestra gente, acompañándolos en sus búsquedas y estimulando esta imaginación capaz de responder a la problemática actual. Y esto discerniendo con nuestra gente y nunca por nuestra gente o sin nuestra gente. Como diría San Ignacio, “según los lugares, tiempos y personas”. Es decir, no uniformizando. No se pueden dar directivas generales para una organización del pueblo de Dios al interno de su vida pública». La necesaria inculturación de la fe «es un trabajo de artesanos y no una fábrica de producción en serie de procesos que se dedicarían a ‘fabricar mundos o espacios cristianos’».

En particular, según el Papa, es necesario cuidar «dos memorias» en «nuestro pueblo»: la de Jesucristo y la de nuestros antepasados para evitar que un laico se desarraigue de la fe y del «Santo Pueblo fiel de Dios»: «Lo mismo nos pasa a nosotros, cuando nos desarraigamos como pastores de nuestro pueblo, nos perdemos. Nuestro rol, nuestra alegría, la alegría del pastor está precisamente en ayudar y estimular, al igual que hicieron muchos antes que nosotros, sean las madres, las abuelas, los padres los verdaderos protagonistas de la historia. No por una concesión nuestra de buena voluntad, sino por propio derecho y estatuto. Los laicos son parte del Santo Pueblo fiel de Dios y por lo tanto, los protagonistas de la Iglesia y del mundo; a los que nosotros estamos llamados a servir y no de los cuales tenemos que servirnos».

Papa Francisco: “La parroquia no se toca”

Papa Francisco: “La parroquia no se toca”

En Cracovia, durante el encuentro con los obispos, Bergoglio volvió a proponer la vida parroquial como la vía ordinaria y privilegiada para el anuncio del Evangelio, lejos de los trabalenguas clericales de última generación, que tratan sobre la evangelización “2.0”, encomendada a meras ocurrencias
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Un grupo de trabajo parroquial

03/08/2016
GIANNI VALENTE
CIUDAD DEL VATICANO

La parroquia «no se toca», no es «una estructura que tengamos que tirar por la ventana». Al contrario, es «la casa del pueblo de Dios», y «debe seguir siendo un lugar de creatividad, de referencia, de maternidad». Palabra de Papa Francisco, obispo de Roma. En el marco de su primer viaje polaco, construido alrededor del encuentro «extraordinario» de la JMJ de Cracovia, Bergoglio también tuvo tiempo para volver a proponer la ordinariedad de la vida parroquial como un lugar propicio para el anuncio del Evangelio. Lo hizo el pasado 28 de julio, durante el diálogo que mantuvo con los obispos polacos en la catedral de Cracovia, cuya transcripción fue publicada ayer por la Sala de Prensa vaticana. La pregunta de uno de los obispos fue la oportunidad para que Papa Francisco respondiera con un verdadero «elogio de la parroquia», lleno de indicaciones concretas, que podrá hacer que se esfumen las «fanta-teologías» sobre la jubilación del instituto parroquial. Y también se mantuvo fatalmente alejado de muchos de esos trabalenguas clericales de última generación, que tratan sobre la evangelización «2.0», encomendada a meras ocurrencias. Para el actual Sucesor de Pedro, el «cuerpo a cuerpo» de la vida parroquial sigue siendo el ámbito más favorable para que florezca la obra apostólica confiada a la Iglesia.

Ya en la exhortación apostólica “Evangelii gaudium ”, Papa Francisco había insistido en que «la parroquia no es una estructura caduca». Citando la exhortación apostólica de Wojtyla “Christifideles laici”, indicó que «seguirá siendo ‘la misma Iglesia que vive entre las casas de sus hijos y de sus hijas’». En Polonia llegó a una mayor profundidad: «¿Buscar la novedad y cambiar la estructura parroquial? Lo que les digo podrá parecer una herejía, pero es como la vivo yo: creo que es una cosa parecida a la estructura episcopal, es diferente, pero análoga». Así, al responderle al obispo polaco que le preguntaba sobre la oportunidad de buscar nuevas «modalidades pastorales» frente a las condiciones de la vida cotidiana, Bergoglio llegó a trazar una analogía entre la naturaleza de la estructura parroquial y el dato estructural de la sucesión apostólica.

También al delinear la misión de la parroquia y sus instrumentos, Papa Francisco se alejó de sofisticados proyectos de «reconversión» parroquial. «No soy un pastoralista iluminado», admitió hablando sobre sí mismo, y volvió a proponer como ocasión simple para anunciar el Evangelio el cuidado de las actividades y de las relaciones que caracterizan la vida cotidiana de cada parroquia: la celebración de los sacramentos, la lectura del Evangelio, las catequesis, el oratorio, la caridad y las obras para los pobres y necesitados. Sin añadir otros pesos. Sin tener que inventarse (por aburrimiento o para mantenerse ocupados) cosas raras y ajenas al tejido de la vida real. Con una red de relaciones que crece alrededor de la gracia de los sacramentos, de la acogida de los necesitados, de la atención y del cuidado de los jóvenes y ancianos, cuyo signo y emblema, según Papa Francisco, son las puertas abiertas de las iglesias y del «confesionario con la luz encendida»: en las parroquias, «si hay un confesionario con la luz encendida, la gente va siempre. ¡Siempre!», dijo Francisco a los obispos polacos. Limpiando el terreno de ciertas ideologías de las «minorías creativas» que en los últimos lustros celebraban a los movimientos como las «tropas selectas» de la evangelización, y que representaban al resto del Pueblo de Dios como una masa informe e inerte que había que «movilizar». «Algunos», repitió Papa Francisco al episcopado polaco, «dicen que la parroquia ya no funciona, porque ahora es la hora de los movimientos. ¡Esto no es cierto! Los movimientos ayudan, pero los movimientos no deben ser una alternativa a la parroquia: deben ayudar en la parroquia, sacar adelante a la parroquia, como la Congregación Mariana, como la Acción Católica y muchas realidades».

Por otra parte, las palabras que dijo el Papa en Cracovia sobre la parroquia no tienen que ver tampoco con visiones idealizadas de la vida parroquial. Las parroquias, justamente en cuanto elemento «estructural» del tejido eclesial, pueden fatalmente convertirse en una terminal burocrática de las más nefastas crueldades clericales: «Hay parroquias», dijo el Papa, «con secretarías parroquiales que parecen ‘discípulas de satanás’, ¡que espantan a la gente! Parroquias con las puertas cerradas». La vida parroquial que describió Papa Bergoglio frente a los obispos polacos no se estanca en la repetitiva y mecánica aplicación de protocolos preconfeccionados, de «instrucciones». Su rasgo característico es la creatividad, la disponibilidad para encontrar vías nuevas para cumplir la propia misión apostólica de siempre. Y la conversión «en clave misionera» de las actividades ordinarias y de las dinámicas pastorales no es un pretexto para desahogar la índole creativa de algunos pastoralistas, sino un intento para que sea más fácil el encuentro con Cristo para los hombres y las mujeres de nuestro tiempo, tal y como son. Bergoglio, en la respuesta al obispo polaco, ofreció imágenes simples de la «conversión misionera» propia de la iglesia, incluso para ciertos diligentes neo-conformistas «bergoglistas». Como cuando, recordando su experiencia pastoral, contó que hay un pueblo «en el que no se acostumbraba bautizar a los niños, porque no había dinero; pero la fiesta patronal se prepara tres o cuatro meses antes, con la visita a las casas, y ahí se ve cuántos niños no están bautizados». Y entonces, «se preparan las familias y uno de los actos de la fiesta patronal es el Bautismo de 30 o cuarenta niños que, de lo contrario, se habrían quedado sin Bautismo».

Según Papa Bergoglio, hacer una «Iglesia en salida» quiere decir simplemente «inventar cosas de este tipo». Y una semejante actitud apostólica implica también e inevitablemente cierto esfuerzo, cierto cansancio. «¡Cuidar al Pueblo de Dios es cansado, es cansado!», insistió el Papa. Reconoció que la parroquia cansa justamente «cuando está bien planteada». Y que «sacar adelante una parroquia es cansado, en este mundo de hoy, con tantos problemas». Pero añadió que el Señor «nos ha llamado para que nos cansemos un poquito, para trabajar no para descansar». Acercarse a los que están lejos, consolar, «tocar las llagas de Cristo» en quienes sufren, cuesta tiempo y esfuerzo. Es mucho más cómodo acomodarse (incluso vía internet) en el victimismo quejumbroso de los circulitos y de los aparatos clericales, perennemente angustiados por el destino de la Iglesia y su «relevancia». Tal vez esto explica, por lo menos en parte, las hostilidades y los disgustos clericales frente al magisterio de Papa Francisco.

Sacerdotes colombianos en Roma: “Hay que salir, no esperar en la parroquia”

Sacerdotes colombianos en Roma: “Hay que salir, no esperar en la parroquia”

Fieles con Francisco en la audiencia general – OSS_ROM

 

(RV).- Los hermanos Alegre han tenido que ahorrar durante muchos años para poder venir a Roma desde Ecuador. “Por fin hemos cumplido nuestro sueño, estamos con el Papa todos juntos”, asegura el mayor de ellos con una gran sonrisa en la boca. Añaden que siguen muy de cerca todos los pasos del Santo Padre gracias a las radios católicas del país, pero que verle de cerca es algo muy especial, “todo esto nos hace reflexionar mucho, aquí se vive una espiritualidad muy especial”. Respondiendo a la pregunta de con qué mensaje se quedan de lo que ha dicho Francisco en la audiencia general de este miércoles, afirman que con el especial apoyo y acompañamiento que debemos dar a los pobres y más necesitados, “en este Año Santo y siempre”.

Y desde Medellín, Colombia, peregrina el presbítero Pedro, quien explica en declaraciones a Radio Vaticano que llevar la misericordia a los demás y vivirla en uno mismo debe ser nuestro pan de cada día. Y reflexionando sobre la forma de comunicar de Papa Francisco, asegura que nunca olvidará la frase que dijo a los pastores de la Iglesia pidiéndoles que fueran “pastores con olor a oveja”, y añade el sacerdote colombiano: “hay que salir, no esperar en la parroquia”.

(MZ-RV)

Del clericalismo y otras insidias — Aleteia.org | Español

Guzmán Carriquiry está trabajando en vistas a un congreso a nivel continental que se llevará a cabo entre el 27 y el 31 del próximo mes de agosto, organizado por el CELAM y la Comisión Pontificia para América Latina, en colaboración con los Episcopados de Estados Unidos y Canadá. Es algo grande, que se repite…

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La mujer en la Iglesia. También diaconisas? — Loiola XXI

“Acepto estudiar a fondo los alcances del diaconado femenino”, dijo el Papa Jueves 12 May 2016 | 14:56 pm « Volver ver más Ciudad del Vaticano (AICA): Unas 900 religiosas de la Unión Internacional de Superioras Generales (UISG), se reunieron hoy con el papa Francisco en el aula Pablo VI. Respondiendo a las preguntas de las […]

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Mulheres diaconisas? O Prefeito da Congregação para a Doutrina da Fé já descartou a idéia em 2002. — Fratres in Unum.com

Mulheres diaconisas? Uma perspectiva sobre o Sacramento da Ordem. Por Zenit, 17 de janeiro de 2002 | Tradução: FratresInUnum.com: Munique, Alemanha – Em sua assembléia anual, no mês passado, a Comissão Teológica Internacional da Congregação para a Doutrina da Fé abordou o tema do diaconato. Em uma entrevista ao jornal alemão Católico Die Tagespost, Professor Gerhard […]

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VIDEO SEMANA (22 Abr): Buscar la belleza, encontrar el sacerdocio — Materiales y medios de Predicanet

Opus Dei Communications Office: Las vueltas que da la vida. Mario Medina es uno de los 27 diáconos que este sábado recibirán en Roma la ordenación sacerdotal. Su historia es la de muchos jóvenes que buscaban la belleza, y la encontraron definitivamente en vivir la fe católica con coherencia.

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